La ciudad malagueña de Antequera, situada en el principal cruce de caminos de Andalucía y conocida por ello como “el corazón” de la comunidad autónoma, ha sido y es paso obligado para los viajeros de todos los tiempos. Su magnífico conjunto monumental es fruto de su pasado histórico, y se plasma en más de medio centenar de edificios de la arquitectura religiosa y civil, fechados entre la Edad del Bronce y el siglo XVIII.
Resulta muy difícil describir en unas pocas líneas los muchos siglos de historia que contemplan dólmenes, colegiatas, iglesias, conventos, palacios, arcos, puertas, alcazaba, capillas, ermitas, casas señoriales, palacetes y hasta la propia trama urbana.
Pero Antequera no es sólo sus atractivos monumentales, sino también los naturales, con parajes tan espléndidos como la fértil Vega o El Torcal, sorprendente paisaje kárstico que nos traslada millones de años atrás en la historia del planeta.
El campo antequerano condiciona también la gastronomía local, con la especialmente famosa porra antequerana como plato estrella. Los molletes son inevitables en el desayuno. Y los mantecados, el angelorum y el bienmesabe forman un conjunto de inigualables dulces salidos de los tornos de los conventos.
Relieve
Casi todo el municipio se sitúa entre los 400 y los 600msnm , siendo la mayor altitud el Cerro de la Cruz de la Sierra de Camarolos, de 1.443 m. El relieve de la depresión es llano, con excepción de algunas formas onduladas y la Peña de los Enamorados, roca solitaria de 880 m.
La cordillera está constituida por una cadena de sierras calizas del Jurásico agrupadas en tres sectores separados por el Valle de Abdalajísy el Puerto de las Pedrizas. Al oeste se encuentran las sierras de Huma, Llana y del Valle de Abdalajís, siendo esta última la que alcanza mayor altitud con 1.195 m. En el centro se levantan las sierras de Chimenea, El Torcal y de las Cabras, alcanzando los 1.369 m. en el Camorro Alto de la Sierra de Chimenea. En el sector este, se localiza en la sierra de Camarolos.
Al sur de la cordillera, el Corredor de Colmenar presenta una sucesión de suaves colinas y campiña alomada. Las mayores alturas corresponden al Cerro del Águila, de 1.171 m., el Pico de Jaralón, de 947 m., y el Cerro Caballo Blanco, de 922 m. Finalmente, cabe señalar la presencia de la llamada Transversal de Antequera, unidad alóctona del Triásico, que se sitúa entre la depresión y la cordillera. Está formada por pequeños relieves de aspecto alomado y altitudes entre los 600 y los 800 m. La ciudad de Antequera se sitúa a unos 575msnm.
Situación
Antequera constituye la cabecera de la comarca homónima, funcionando como centro administrativo, comercial y de servicios y equipamientos. Esta comarca es la principal vía natural de comunicación entre la Alta y la Baja Andalucía y al mismo tiempo entre la Costa del Sol y la Andalucía interior. El término municipal limita con 16 municipios de la provincia de Málaga y uno de la provincia de Córdoba; al norte limita con Humilladero, Mollina, Alameda y Benamejí; al noreste, con Cuevas Bajas; al noroeste, con Sierra de Yeguas y Fuente de Piedra; al oeste, con Campillos; al este, con Villanueva de Algaidas, Archidona y Villanueva del Rosario; al suroeste, con Ardales; al sureste, con Colmenar; y al sur limita con Casabermeja, Villanueva de la Concepción, Almogía, Valle de Abdalajísy Álora.Flora y fauna
El clima de Antequera es favorable al desarrollo de una vegetación de tipo mesomediterráneotemplado. No obstante, debido a la sequía estival, la vegetación es bastante xerófila. Además, por la rocosidad y abruptuosidad de las sierras y la dedicación de la vega a la agricultura, las masas forestales se concentran sólo en algunas zonas, sobre todo en la parte norte de la cordillera, donde los suelos son aptos para la vegetación forestal.
Se distinguen encinares y montes adehesados en el Altiplano de las Lagunillas, Dehesa de Yeguas y la zona de la Saucedilla, donde se mezclan con majuelos, piornales y genistas, así como aulagas y retamas y pino carrasco de repoblación. Esta es la especie dominante en el Pinar del Romeral, mientras que el pino piñonero prevalece en el Pinar del Hacho. Otra zona de pinares se encuentra en la Sierra de Huma, donde los pinos se alternan con acebuches, enebros, sabinas y lentiscos. En las Sierra de las Cabras y Camarolos la vegetación es, en general, dispersa y está representada por majuelos, aulagas, lastonares, encinas y quejigos.
La vegetación de ribera ha desaparecido casi por completo y sólo permanece en algunos tramos del río Guadalhorce y los arroyos del Parroso, Cerezo, Cauche, Valdivia y la Yedra, donde se encuentran olmos, chopos, sauces, eucaliptos y álamos. Por el contrario, existen grandes zonas de vegetación degradada constituida por monte bajo y matorral, chaparral y algunas encinas.
Las sierras de Camarolos, del Co y de las Cabras albergan una fauna en la que están presentes más de 90 especies protegidas. En estas y otras zonas se ha detectado la presencia del búho real y el águila real, así como la perdiz y el conejo y varias especies de anfibios y reptiles. Cabe señalar que la Cordillera Antequerana sirve de corredor ecológico para especies como la cabra montés, ya que establece la conexión natural entre el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama y el Parque Natural de la Sierra de las Nieves. De entre los espacios naturales protegidos, destaca El Torcal, que cuenta con la calificación de Paraje Natural desde 1989. Contiene importantes valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje, y encierra una de las muestras más impresionantes de paisaje kárstico de Europa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario